fbpx
loader-logo

¿La carga rápida daña la batería de los coches eléctricos?

Cargar la batería de un coche eléctrico a menudo despierta muchas dudas. Una de las más comunes es si la carga rápida puede conllevar efectos negativos y resultar perjudicial para la salud de la batería. En este artículo despejamos esas dudas y te aclaramos por qué es mejor realizar la carga en modo 3 (carga semi-rapida) que en modo 4 (carga rápida).

Recarga en corriente alterna Vs. Corriente continua

Antes de nada, debes conocer que existen dos formas de cargar un vehículo eléctrico: en corriente alterna o corriente continua.

La conexión del vehículo a la red de corriente alterna se realiza mediante un enchufe schuko, un adaptador o conector, o el conocido punto de recarga o wallbox. Por su parte, la conexión en corriente continua se realiza en estaciones de carga fuera de la vivienda. Esta conexión en corriente continua corresponde a la carga rápida.

La carga rápida se caracteriza por cargar a más de 50 kWh y tardar apenas 20 o 30 minutos en llegar al 80% de la carga. El conector estandarizado en Europa para efectuar esta carga es el CCS Combo 2.

¿Es aconsejable la carga rápida?

Cargar tu vehículo eléctrico en apenas 20 minutos tiene sus consecuencias: las baterías alcanzan unas temperaturas muy elevadas y, después de bastantes ciclos de carga bajo estas condiciones, pierden capacidad de almacenamiento.

Debemos ser claros en la respuesta: no es aconsejable efectuar cargas rápidas de forma habitual. Recomendamos hacer esta carga en ocasiones puntuales. Por ejemplo, en viajes largos o momentos en los que no dispongamos de mucho tiempo para cargar.

De hecho, varios de los estudios surgidos en los últimos años indican que, después de 25 ciclos de carga en estaciones de carga rápida, las baterías de iones de litio de los vehículos eléctricos dejan de funcionar correctamente.

Nuestra recomendación: Carga Semi-Rápida en Modo 3

No solo la carga extremadamente rápida tiene efectos negativos. Pero también la lenta: cargar un vehículo eléctrico con un enchufe schuko durante más de 20 horas calienta mucho la batería. Por ello, la mejor opción es optar por una carga semi-rápida en Modo 3.

Esta carga se realiza a una potencia de 7,2 kW en instalación monofásica o 22 kW en trifásica. Es un punto de recarga o wallbox con todos los elementos necesarios para cargar el vehículo de forma segura, eficiente y sin desgastar la salud de las baterías. Por ello, todos los puntos de recarga V2C emplean este tipo de carga, ya que mantienen una comunicación directa con el vehículo para favorecer su correcto funcionamiento.

Si deseas más información sobre este tema, puedes consultar los modos y tipos de recarga de los coches eléctricos.