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Modos y tipos de recarga en el mercado de los coches eléctricos

Existen diversos modos de recarga en el mercado, cada uno asociado al nivel de comunicación entre el vehículo eléctrico y la infraestructura de carga. Esto influye en el control del proceso de carga, desde la programación hasta la posibilidad de detener o reanudar la carga, e incluso la capacidad de verter electricidad a la red. En este artículo, exploraremos los distintos modos y tipos de recarga disponibles en el mercado de los coches eléctricos.

Los vehículos eléctricos e híbridos enchufables requieren una fuente de alimentación externa para recargar sus baterías, lo que ha dado lugar a la estandarización de cuatro modos de carga diferenciados por sus características y usos específicos. Si estás pensando en comprar un coche híbrido, descubre los coches híbridos más fiables de 2023 según la OCU.

Modo de recarga 1: Schuko

El Modo de Recarga 1 implica cargar un vehículo eléctrico utilizando una toma no específicamente diseñada para tal fin. En otras palabras, se refiere a la carga realizada en un enchufe doméstico estándar, como el utilizado para electrodomésticos como la lavadora.

Este Modo es el más básico de todos los modos de carga de vehículos eléctricos, ya que simplemente implica conectar un cable desde la clavija tipo «Schuko» de 230 V al vehículo. Por lo general, el Modo de recarga 1 se utiliza para cargar pequeñas motocicletas, bicicletas eléctricas u otros vehículos de tamaño reducido, como patinetes o hoverboards. Sin embargo, no se recomienda para vehículos o motocicletas de mayor potencia debido a que la toma carece de medidas de seguridad adecuadas.

La toma doméstica tipo Schuko utilizada en este modo de recarga no establece comunicación alguna entre la infraestructura de carga y el vehículo eléctrico, es decir, no está conectada a la red. En resumen, este modo de recarga hace uso de una toma de corriente convencional sin funciones de comunicación avanzada.

Modo de recarga 2: Carga Lenta

El Modo de Recarga 2 implica utilizar una toma doméstica tipo Schuko montada en la pared, equipada con sistemas de función piloto integrados en el cable. Este cable incluye un dispositivo de control piloto intermedio que verifica la conexión correcta del vehículo a la red eléctrica. Además, establece una comunicación básica con la red.

Conocido como modo de carga Carga Lenta, el Modo de Recarga 2 está diseñado para ser utilizado en entornos domésticos, como garajes. Este método de recarga es monofásico y opera a un voltaje de 230V, con una potencia máxima de 3,7kW. Para garantizar la seguridad durante la recarga, el vehículo eléctrico o híbrido se conecta a la red eléctrica mediante el correspondiente conector/adaptador.

En este modo de recarga, el usuario instala una caja con un enchufe tipo Schuko, generalmente destinada preferentemente a la carga del vehículo eléctrico en cuestión (aunque su uso no es exclusivo, suele serlo). Esta caja debe estar equipada con los sistemas de protección adecuados.

El Modo de Recarga 2 es especialmente relevante para propietarios de vehículos híbridos enchufables o vehículos eléctricos de tamaño reducido, como cuadriciclos (por ejemplo, el EV Tazzari Zero EM2 Space). Además del sistema de recarga, existen otras consideraciones importantes a tener en cuenta al elegir un vehículo híbrido o eléctrico, como el motor de propulsión y la autonomía.

Modo de recarga 3: Carga Semi-Rápida

El Modo de Recarga 3 requiere el uso de un dispositivo conocido como Wallbox, diseñado específicamente para recargar vehículos eléctricos. Este punto de recarga, está equipado con varios sistemas de protección necesarios para garantizar la seguridad tanto de la instalación eléctrica como del vehículo. Según la normativa española (ITC-BT 52), el uso del Modo de Recarga 3 es obligatorio para los puntos de recarga de uso público, generalmente en complemento con el Modo 4.

La conexión del vehículo eléctrico a la red de corriente alterna se realiza a través de un equipamiento dedicado exclusivamente a la recarga del vehículo. Este Modo 3 es particularmente adecuado para uso doméstico si se posee un híbrido enchufable con una autonomía considerable o un vehículo totalmente eléctrico. Además, este modo de recarga permite tanto configuraciones monofásicas como trifásicas. Es decir, si el vehículo lo permite, puede recargarse a una corriente de hasta 32A, lo que equivale a más de 7.2kWh y 400V.

Para utilizar este modo de carga, se requiere un conector específico que puede ser Tipo 1 (SAE J1772) o Tipo 2 (IEC 62196-2), dependiendo de las características del vehículo. El Modo 3 está gradualmente reemplazando al Modo 2, gracias al avance tecnológico que ha mejorado tanto la potencia como la capacidad de la batería de los vehículos eléctricos. El Modo 3 se considera más seguro, confiable y rápido.

Este modo de recarga establece una comunicación avanzada con la red eléctrica. Los dispositivos de control y protección están integrados dentro del propio punto de recarga, y el cable incluye un hilo piloto de comunicación. Ejemplos de conectores utilizados en este modo son el Tipo 1 (SAE J1772) y el Tipo 2 (Mennekes, IEC 62196).

Modo de recarga 4: Carga rápida

El Modo de Recarga 4 se distingue por su alta comunicación con la red eléctrica y su enfoque en la recarga rápida. Este modo implica un conversor a corriente continua y se limita exclusivamente a la recarga rápida. Ejemplos de conectores utilizados en este modo son CHAdeMO o COMBO DC.

En este modo de recarga, la estación de carga se encuentra fuera de la vivienda y permite recargar al menos el 70% de la batería en menos de 30 minutos. El conector estándar más comúnmente utilizado para este tipo de recarga es CHAdeMO, de origen japonés. En el vehículo, encontramos un conector Tipo 1 (SAE J1772 o Yazaki) o Tipo 2 (IEC, Mennekes), y un conector CHAdeMo o CCS, dependiendo del tipo de vehículo eléctrico (EV). Por el lado del punto de recarga, la extensión del cable debe ser compatible con CHAdeMO.

Es importante destacar que el Modo 4 se considera a partir de una capacidad de batería de al menos 50 kWh. Se diferencia entre recarga «super rápida» y «ultra rápida». La recarga ultra rápida no se recomienda para un uso diario, ya que puede dañar la batería si se utiliza con frecuencia. Está especialmente diseñada para estaciones de uso público, como electrolineras, donde se necesita recargar el vehículo durante trayectos largos o en situaciones con poco tiempo disponible.

La recarga en el Modo 4 se realiza en corriente continua, a diferencia de los modos anteriores que operan en corriente alterna. Sin embargo, los puntos de recarga que utilizan el Modo 4 no son adecuados para garajes particulares debido a su elevado coste, tanto en términos de producto como de instalación. En general, se considera que los Modos 2 y 3 son más apropiados para uso doméstico debido a su mayor conveniencia y condiciones más adecuadas.

Problemas Carga Renault Zoe Eléctrico

Tipos de recarga de coches eléctricos

Los tipos de recarga de los coches eléctricos se clasifican según la velocidad de esta. Es decir se clasifican según el tiempo que tardamos en recargar la batería, algo que depende de la potencia disponible. Actualmente hay cinco tipos de recarga de coches eléctricos.

Recarga de coches eléctricos ultra-rápida

Su uso no es muy habitual, está en un estado experimental en vehículos eléctricos a prueba con acumuladores de tipo supercondensadores, (por ejemplo algunos autobuses eléctricos). Las baterías se pueden recargar en cinco o diez minutos, la potencia de recarga es muy elevada. Las baterías de iones de litio no soportan la temperatura tan elevada que provoca este tipo de recarga pues deteriora gravemente su vida útil.

Recarga de coches eléctricos rápida

La potencia que se demanda es muy alta, entre 44 y 50 kW. La recarga de esos 22 a 24 kWh de baterías puede llevar media hora. Lo normal es que no se haga una recarga del 100% sino en torno al 80% o 90%.

Recarga de coches eléctricos semi-rápida

La duración de la recarga oscila entre una y cuatro horas. Se realiza a una potencia de unos 22 kW. Esta forma de recarga es muy habitual en Renault, su cargador de bajo coste Camaleón por ejemplo que es compatible con Renault Zoe.

Recarga de coches eléctricos lenta

Esta forma de recarga es la que solemos llamar normal o convencional. Las baterías suelen recargarse entre seis y ocho horas y se realiza a 16 A, demandando unos 3,6 kW de potencia.

Recarga de coches eléctricos super-lenta

Cuando la intensidad de corriente se limita a 10 A o menos por no disponer de una base de recarga con protección e instalación eléctrica adecuada. La recarga completa de las baterías de un coche eléctrico medio, unos 22 a 24 kWh de capacidad, puede llevar entre diez y doce horas.

Ahora ya conoces todos los Modos de carga de un coche eléctrico y todos los tipos de carga que puedes utilizar. Recuerda que en V2C contamos con una red de profesionales instaladores de puntos de recarga que pueden instalar el cargador perfecto que se adapte a tus necesidades.

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