Así es un garaje comunitario con recarga colectiva: la comunidad Av. Naranjos

Son las nueve de la noche en el garaje de la comunidad Av. Naranjos. Marta llega con el coche, aparca en su plaza, la número 4, y enchufa. No avisa a nadie, no apunta nada en ningún papel: su Trydan Pro ya sabe quién es y a quién facturar. A la vez, Javier está cargando en la plaza 12 y Lucía en la 19. Andrés tiene su recarga programada para las dos de la madrugada, cuando la energía es más barata. Cinco vecinos, un único contador para todo el garaje, y nadie tiene que hacer cuentas.

Cinco vecinos, un garaje, ningún lío

El garaje de Av. Naranjos tiene un único contador general, como buena parte de las comunidades construidas en los últimos años. En vez de complicarse la vida dando de alta un contador por vivienda, la comunidad instaló un sistema de recarga colectiva: un Medidor Cloud en la acometida principal y un cargador Trydan Pro por plaza.

Ahora mismo hay 10,8 kW disponibles para repartir entre los coches que están cargando. Marta, Javier y Lucía están tirando de energía a la vez, a 2,7 kW cada una; Nuria se suma un rato después, también a 2,7 kW. En el momento en que Lucía termina su carga, su parte de potencia queda libre al instante y pasa a estar disponible para el resto. Nadie tiene que llamar al administrador para pedir permiso ni ajustar nada a mano: el sistema reparte solo lo que hay.

Reparto de potencia disponible en Recarga colectiva V2C en comunidades de vecinos

Cada uno paga lo suyo, sin que la comunidad tenga que hacer cuentas

A final de mes, cada vecino recibe el cobro de exactamente lo que ha cargado. Marta ha hecho 11 cargas ese mes, 265 kWh en total: 13,25 €. Javier, 8 cargas y 172 kWh: 8,60 €. Lucía, 7 cargas y 152,3 kWh: 7,62 €. Cada carga queda registrada con la tarjeta que la hizo, así que no hace falta que nadie del edificio revise contadores ni reparta un recibo a mano. El cobro se hace solo, con la tarjeta que cada vecino tiene asociada a su cargador.

Reparto de cobros disponible en Recarga colectiva V2C en comunidades de vecinos

Y si un mes el cobro de algún vecino falla (tarjeta caducada, sin fondos…) el administrador puede bloquear ese punto de recarga en concreto desde el ordenador, sin que le afecte a nadie más del garaje.

Cuando llega un vecino nuevo

Hace unos meses, en Av. Naranjos solo cargaban tres coches. Cuando Andrés se compró el suyo, no hizo falta ninguna obra ni ningún trámite complicado, en cuestión de minutos ya estaba dentro del sistema. Poco después llegó Nuria, y el proceso fue exactamente el mismo.

Ese es, quizá, el mejor resumen de cómo funciona esto en la práctica: el garaje no ha tenido que rehacerse ni una sola vez desde el primer cargador. La instalación está lista para que se sume el vecino número seis, el ocho o el veinte, el día que decidan comprarse un coche eléctrico.

Lo que hace posible todo esto

Detrás de un garaje como el de Av. Naranjos hay una solución compuesta por un cargador pensado para entornos multiusuario (Trydan Pro), un medidor en la acometida principal, y dos plataformas en la nube: V2C Cloud, que reparte la potencia y da a cada vecino y a la comunidad el control de su punto de recarga, y V2C Payments, que se encarga de cobrar automáticamente a cada vecino solo la energía que ha cargado.

Si tu comunidad tiene un garaje con un único contador —muy habitual en obra nueva— esto es exactamente lo que necesita: un sistema ya pensado para vuestro caso, con el hardware, el software y los dos modelos de gestión explicados paso a paso.

Ver la solución completa de recarga colectiva →

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